Contemporal, una retrospectiva del arte yucateco del siglo XXI
Por Ramón González Valle
19 de octubre de 2016
Contemporal es una exposición a la cual es indispensable acudir, curada o comisariada por el maestro Alberto Arceo, la razón de ello es un archivo abierto de lo acontecido en Yucatán del 2000 al 2016, no están todos los actores, ni todos los proyectos, ni todos los colectivos y ni todas galerías, pero los que se encuentran en la exposición son proyectos enfocados en las artes visuales de diferentes envergaduras, es decir hubo una curaduría de contenido y como resultado es una muestra significativa del acontecer del arte en Yucatán en los últimos 16 años.
Un reclamo de porque no está un proyecto si y otro no me resultaría estéril, lo importante es que se sienta un precedente ya que es la primera que abarca esta temporalidad en Yucatán, la sustenta una investigación y en caso de haber una segunda exposición podrían incluirse los proyectos omitidos, así que si saben de alguno relevante o importante y tienen documentación de ello les recomendaría ponerse en contacto con el curador de la misma. La exposición es el resultado de la investigación del Maestro Alberto Arceo y seleccionado del Fondo Municipal para las Artes Visuales 2016, por lo regular cuando una exposición es curada por alguien cuya formación es Historia del Arte, hay un cuidado especial en decir las cosas de manera correcta en un sentido histórico, en este caso fue así. La exposición es un archivo abierto mezclado con obra. La museografía es de ágil la lectura de la misma a pesar de la cantidad de información, cada proyecto tiene su propio lugar y están distribuidos a lo largo de las tres salas.
Al final del recorrido se siente una parte didáctica implícita en el acomodo de las obras y del archivo, hay una línea de tiempo y material de consulta del cual uno puede darse cuenta de si suceden cosas en Yucatán, y coexisten proyectos de distintos alcances, con diferentes maneras de producir, una diversidad en cuanto a discursos, de accionar, de ocupar los espacios y algunos de ellos han traspasado fronteras. La muestra no es de arte contemporáneo, es de una temporalidad, una contemporaneidad de la escena yucateca, de los diferentes partícipes del arte que se encuentran en Yucatán y sus proyectos, de los alcances que han tenido a nivel local, nacional e internacional.
Es necesario el visitar en varias ocasiones para digerir la cantidad de información de la misma. Mi primer lectura es; No hay una escena consolidada, es una microescena centralizada la mayoría de sus proyectos en Mérida, y hay varios esfuerzos enfocados en las artes visuales. Hacen falta más proyectos expositivos respaldados con una investigación y revisión histórica elaborada por un experto en el área. Lo cual debería ser el común, que las exposiciones tengan a un curador responsable de la misma y no la excepción. El resultado de tener un curador es que hay una profesionalización de lo que se expone y se le eleva el nivel de lo mostrado.
Curador: Alberto Arceo Escalante
Duración: Del 7 de Octubre al 20 de diciembre.
Sede: Centro Cultural de Mérida Olimpo.
Publicada originalmente en la revista SOMA el 19 de octubre de 2016:
http://yucatancultura.com/artes-visuales/contemporal-una-retrospectiva-de-arte-yucateco-del-siglo-xxi/
26 jul 2017
Exposición | Contemporal, una retrospectiva del arte yucateco del siglo XXI
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Exposición | David Sierra y sus "Bisnes de la Guerra"
David Sierra y sus "Bisnes de la Guerra"
Por Ramón González Valle
14 de septiembre de 2016
En un momento donde la mayoría de los artistas locales se dedica a temáticas en las cuales hay una evasión de la realidad o temas triviales. Es significativo cuando un artista toca un tema que no es fácil de digerir o complaciente. David Sierra nos muestra una serie de obras cada una con una fuerza interior, pero que en conjunto nos llevan a reflexiones acerca de nuestra contemporaneidad y la relación de la guerra con los negocios, del libre mercado neoliberal que envenena todo… No son imágenes complacientes para decorar un espacio.
En México nos encontramos en guerra contra el narcotráfico desde el periodo de Felipe Calderón, obviamente los perdedores de esta guerra somos los civiles, los ganadores aquellos que hacen “bisnes”. A algunos les podemos poner nombre y apellido, otros son corporaciones anónimas con dueños que se ocultan tras el capital financiero y humano.
Sierra nos invita a pensar, nos muestra imágenes poderosas en un mundo de imágenes digitales desechables por el acelerado consumo cultural y la erosión acelerada de ideas por su sobreexposición, el arte objetual se vuelve documento histórico en nuestra contemporaneidad.
Es justamente eso el cuerpo de obra de Sierra, además de los valores artísticos intrínsecos y extrínsecos que posee, es un reflejo de una realidad la cual no es ajena, es propia por humanidad. Una lectura no digerida, hay que poner atención a cada una de las piezas de la exposición, a las cédulas con reflexiones y a todo en su conjunto.
Si bien la curaduría es correcta en el aspecto de elegir a David Sierra para exponer en el Macay puesto que es un artista con obra compleja y que no busca complacer, no es fácil de digerir, y tampoco puede ser ocupada como decoración de oficina. Contiene obras como el “Tirahule cash”, el cual es una talla en madera pintada, con hule, metal, plástico, cuero; o sus dibujos “Rostros selectos del facebook”, donde reutiliza papel o el mantel pintado con acrílico en una obra de la serie los “Bisnes de la Guerra”.
Hay collages bidimensionales y tridimensionales, jugando con estas dimensiones y mezclándolas. Las pinturas poseen estridencia en la paleta de colores. Hay una serie de rupturas de manera formal con lo que se produce en Yucatán, consigo mismo, y hay un desenfado lúdico en la experimentación.
En lo que falla la curaduría es al no hacer una selección de obra para el espacio, una de las consecuencias de ello es que hay momentos en donde hay demasiadas piezas, lo cual impide por su cercanía las unas con las otras el apreciar correctamente cada una de ellas; a veces las esculturas se interponen entre los cuadros que se encuentran en los muros, sin una razón en específico para esa decisión. Con menos cantidad de obra se hubiera podido dirigir/hacer un guión museográfico más agradable para el espectador.
Si bien hay un discurso contundente por el tipo de piezas, no se pudo lograr un posicionamiento claro por parte de la museografía para la organización de las mismas. En resumen el montaje es deficiente al no ocupar el espacio de manera correcta; es decir, se queda en algo intermedio, en la indefinición. Por último los invito a visitar la muestra, pues en términos profesionales, es significativo y necesario acudir al Macay a ver la obra de Sierra. Vale la vena verla y que hablemos acerca de ella.
Título de la exposición: Bisnes de la Guerra.
Artista: David Sierra.
Inauguración: 29 de julio de 2016 (tres meses de exhibición).
Sede: Museo Fernando García Ponce – MACAY (Pasaje de la Revolución entre 58 y 60. Centro, Mérida).
Publicado originalmente en la revista SOMA el 14 de septiembre de 2016:
http://yucatancultura.com/artes-visuales/david-sierra-y-los-bisnes-de-la-guerra/
Por Ramón González Valle
14 de septiembre de 2016
En un momento donde la mayoría de los artistas locales se dedica a temáticas en las cuales hay una evasión de la realidad o temas triviales. Es significativo cuando un artista toca un tema que no es fácil de digerir o complaciente. David Sierra nos muestra una serie de obras cada una con una fuerza interior, pero que en conjunto nos llevan a reflexiones acerca de nuestra contemporaneidad y la relación de la guerra con los negocios, del libre mercado neoliberal que envenena todo… No son imágenes complacientes para decorar un espacio.
En México nos encontramos en guerra contra el narcotráfico desde el periodo de Felipe Calderón, obviamente los perdedores de esta guerra somos los civiles, los ganadores aquellos que hacen “bisnes”. A algunos les podemos poner nombre y apellido, otros son corporaciones anónimas con dueños que se ocultan tras el capital financiero y humano.
Sierra nos invita a pensar, nos muestra imágenes poderosas en un mundo de imágenes digitales desechables por el acelerado consumo cultural y la erosión acelerada de ideas por su sobreexposición, el arte objetual se vuelve documento histórico en nuestra contemporaneidad.
Es justamente eso el cuerpo de obra de Sierra, además de los valores artísticos intrínsecos y extrínsecos que posee, es un reflejo de una realidad la cual no es ajena, es propia por humanidad. Una lectura no digerida, hay que poner atención a cada una de las piezas de la exposición, a las cédulas con reflexiones y a todo en su conjunto.
Si bien la curaduría es correcta en el aspecto de elegir a David Sierra para exponer en el Macay puesto que es un artista con obra compleja y que no busca complacer, no es fácil de digerir, y tampoco puede ser ocupada como decoración de oficina. Contiene obras como el “Tirahule cash”, el cual es una talla en madera pintada, con hule, metal, plástico, cuero; o sus dibujos “Rostros selectos del facebook”, donde reutiliza papel o el mantel pintado con acrílico en una obra de la serie los “Bisnes de la Guerra”.
Hay collages bidimensionales y tridimensionales, jugando con estas dimensiones y mezclándolas. Las pinturas poseen estridencia en la paleta de colores. Hay una serie de rupturas de manera formal con lo que se produce en Yucatán, consigo mismo, y hay un desenfado lúdico en la experimentación.
En lo que falla la curaduría es al no hacer una selección de obra para el espacio, una de las consecuencias de ello es que hay momentos en donde hay demasiadas piezas, lo cual impide por su cercanía las unas con las otras el apreciar correctamente cada una de ellas; a veces las esculturas se interponen entre los cuadros que se encuentran en los muros, sin una razón en específico para esa decisión. Con menos cantidad de obra se hubiera podido dirigir/hacer un guión museográfico más agradable para el espectador.
Si bien hay un discurso contundente por el tipo de piezas, no se pudo lograr un posicionamiento claro por parte de la museografía para la organización de las mismas. En resumen el montaje es deficiente al no ocupar el espacio de manera correcta; es decir, se queda en algo intermedio, en la indefinición. Por último los invito a visitar la muestra, pues en términos profesionales, es significativo y necesario acudir al Macay a ver la obra de Sierra. Vale la vena verla y que hablemos acerca de ella.
Título de la exposición: Bisnes de la Guerra.
Artista: David Sierra.
Inauguración: 29 de julio de 2016 (tres meses de exhibición).
Sede: Museo Fernando García Ponce – MACAY (Pasaje de la Revolución entre 58 y 60. Centro, Mérida).
Publicado originalmente en la revista SOMA el 14 de septiembre de 2016:
http://yucatancultura.com/artes-visuales/david-sierra-y-los-bisnes-de-la-guerra/
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Artes Visuales en Yucatán: Reventar la burbuja
Artes Visuales en Yucatán: Reventar la Burbuja
Por Ramón González Valle
4 de agosto de 2016
Un manifiesto de intenciones
En Yucatán hay una cultura de la cobardía, donde se opina a espaldas de la persona, hay descalificaciones ad hominem y se inventan chismes, y/o se hacen comentarios “irreverentes” en las redes sociales, pero de ahí no pasa. Infiero que hay un silencio por miedo a ser excluido de exposiciones o concursos locales, lo que pareciera revelar que su mundo es muy chico, pues no se dan cuenta de que pueden exponer fuera del estado.
Hasta el momento no hay ningún egresado de las carreras de artes visuales que haga el ejercicio de la crítica. Hace años dije en el extinto blog de Ex-Gráfica que no había crítica de artes visuales en Yucatán, acepto mi error y mi opinión ha cambiado ahora que tenemos actores en la opinión pública que escriben sobre lo que acontece en cuanto a artes visuales: Jorge Cortés Ancona, María Teresa Mézquita, Alberto Arceo, Gerardo Martínez y Ricardo E. Tatto. Sin embargo, aunque existe crítica y análisis aún no es contundente al ser una lectura de nicho, únicamente tomada en cuenta por los interesados sin redundar en la opinión pública.
En lo personal, la crítica que he realizado en su mayor parte es una crítica al sistema de artes en Yucatán y a los que forman parte de dichas políticas culturales. No me interesa la vida privada de los que conforman la escena cultural, me interesa su trabajo, la crítica de las cualidades y calidades. Este es un posicionamiento que señala las fallas del sistema pero aunque cambien los protagonistas, siguen incurriendo en las mismas situaciones. Como ejemplo pongo el Centro de Artes Visuales de Yucatán inaugurado en la administración de Alfredo Cruz, cuyo sucesor fue May Tilán y actualmente Pedro Ac Tacú, pero a pesar de la alternancia siguen habiendo carencias similares en el lugar desde que se inauguró: las salas aún no son adecuadas al no estar acondicionadas para la exposición de obra; no tienen lockers, ni cámaras de seguridad, tampoco la temperatura requerida, iluminación especializada, etc.
Una de las funciones de la crítica es visibilizar los problemas para que las personas responsables los solucionen. Hay gente ingenua que tiene la creencia de que la función de la crítica es solucionar las cosas, pero no lo es, si bien puede plantear soluciones, teniendo en cuenta que ya hay funcionarios y empleados encargados de ello -a los cuales se les paga de nuestros impuestos-. Por ello a la par de criticar, se debe exigir.
En Soma, Arte y Cultura, empezaré haciendo crítica de las exposiciones, la cual considero que es una tarea que he estado eludiendo -al igual que muchos-; hay que hablar de autores, de obras y de exposiciones. Ahí está lo importante, el reflejo del trabajo de los artistas: hay que mostrar y analizar las propuestas interesantes y entrarle al toro por los cuernos cuando no haya calidad en lo mostrado, pues ya hemos caído como escena local en la autocomplacencia, una burbuja la cual hay que reventar dándole un certero pinchazo.
Publicado originalmente en la revista SOMA el 4 de agosto de 2016:
http://yucatancultura.com/artes-visuales/reventar-la-burbuja/
Por Ramón González Valle
4 de agosto de 2016
Un manifiesto de intenciones
En Yucatán hay una cultura de la cobardía, donde se opina a espaldas de la persona, hay descalificaciones ad hominem y se inventan chismes, y/o se hacen comentarios “irreverentes” en las redes sociales, pero de ahí no pasa. Infiero que hay un silencio por miedo a ser excluido de exposiciones o concursos locales, lo que pareciera revelar que su mundo es muy chico, pues no se dan cuenta de que pueden exponer fuera del estado.
Hasta el momento no hay ningún egresado de las carreras de artes visuales que haga el ejercicio de la crítica. Hace años dije en el extinto blog de Ex-Gráfica que no había crítica de artes visuales en Yucatán, acepto mi error y mi opinión ha cambiado ahora que tenemos actores en la opinión pública que escriben sobre lo que acontece en cuanto a artes visuales: Jorge Cortés Ancona, María Teresa Mézquita, Alberto Arceo, Gerardo Martínez y Ricardo E. Tatto. Sin embargo, aunque existe crítica y análisis aún no es contundente al ser una lectura de nicho, únicamente tomada en cuenta por los interesados sin redundar en la opinión pública.
En lo personal, la crítica que he realizado en su mayor parte es una crítica al sistema de artes en Yucatán y a los que forman parte de dichas políticas culturales. No me interesa la vida privada de los que conforman la escena cultural, me interesa su trabajo, la crítica de las cualidades y calidades. Este es un posicionamiento que señala las fallas del sistema pero aunque cambien los protagonistas, siguen incurriendo en las mismas situaciones. Como ejemplo pongo el Centro de Artes Visuales de Yucatán inaugurado en la administración de Alfredo Cruz, cuyo sucesor fue May Tilán y actualmente Pedro Ac Tacú, pero a pesar de la alternancia siguen habiendo carencias similares en el lugar desde que se inauguró: las salas aún no son adecuadas al no estar acondicionadas para la exposición de obra; no tienen lockers, ni cámaras de seguridad, tampoco la temperatura requerida, iluminación especializada, etc.
Una de las funciones de la crítica es visibilizar los problemas para que las personas responsables los solucionen. Hay gente ingenua que tiene la creencia de que la función de la crítica es solucionar las cosas, pero no lo es, si bien puede plantear soluciones, teniendo en cuenta que ya hay funcionarios y empleados encargados de ello -a los cuales se les paga de nuestros impuestos-. Por ello a la par de criticar, se debe exigir.
En Soma, Arte y Cultura, empezaré haciendo crítica de las exposiciones, la cual considero que es una tarea que he estado eludiendo -al igual que muchos-; hay que hablar de autores, de obras y de exposiciones. Ahí está lo importante, el reflejo del trabajo de los artistas: hay que mostrar y analizar las propuestas interesantes y entrarle al toro por los cuernos cuando no haya calidad en lo mostrado, pues ya hemos caído como escena local en la autocomplacencia, una burbuja la cual hay que reventar dándole un certero pinchazo.
Publicado originalmente en la revista SOMA el 4 de agosto de 2016:
http://yucatancultura.com/artes-visuales/reventar-la-burbuja/
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Reflexiones sobre la crítica de arte
Reflexiones sobre la crítica de arte
Por Ramón González Valle
30 de junio de 2016
Debemos comenzar desde el principio: la crítica de arte es una práctica en la cual existe la construcción de un argumento que analiza desde todos los ángulos posibles una obra, una exposición o el cuerpo de obra de un artista. Se trata de hablar del trabajo de un artista y sus alcances. Dentro de sus tareas también está cuestionar al sistema de artes tanto privado como público y sus interrelaciones, sus implicaciones políticas y el momento coyuntural según el contexto del que se trate.
La persona que ejerce la crítica ama el arte; es por ello que es alguien que ha estudiado el área, que constantemente se está informando y educando al respecto, conoce de su escena local, sabe quiénes son los artistas, grupos, colectivos, asociaciones civiles, espacios y eventos, pero también se entera de lo que se hace a nivel nacional e internacional.
Al elegir la temática de lo que se va a criticar, también entra el factor de lo irrazonable, tiene que ser algo que mueva al que esgrime la crítica en algún sentido, que sea importante para el que escribe, ya que lo visibiliza, lo registra para ser consultado después. Y al mismo tiempo debe ser objetiva en la medida de lo posible; es decir, tiene que nombrar las cualidades, las fallas y todos los tonos entre ambos, tratando de que sea por encima de los gustos personales.
Asimismo conlleva juicios de valor intrínsecos, ya que cualifica y califica. Pero es desde el conocimiento y la información que se realiza dicho juicio, ya que hay diferentes métodos que se emplean para el análisis de obra, los cuales se ajustan a cada manifestación artística. Por ejemplo, no se critica una pintura como si fuese una escultura, ya que incluso dentro de la pintura hay géneros: no se critica de igual manera una pintura abstracta que una figurativa.
También en la crítica entran otros factores, como el dónde se exhibe, la curaduría, la trayectoria del curador, la museografía, la trayectoria del museógrafo, el momento político, el contexto económico, si es un artista que cuenta con trayectoria o si es emergente, etc. Es decir, se pueden tomar en cuenta uno, todos o relacionar algunos de los factores del contexto o solamente centrarse en la obra en sí misma.
Por último, si algo debe ser -y hacer- la crítica es una invitación a las personas que la leen para que salgan de sus casas y vayan a los lugares de exhibición, de tal manera que puedan formar y emitir su propio juicio. No es una obligación estar de acuerdo con la crítica especializada, simplemente es un punto de inicio. La crítica siempre debe ser honesta, y aunque se equivoque, debe ser un error honesto.
Publicado originalmente el 30 de junio de 2016 en la revista SOMA:
http://yucatancultura.com/artes-visuales/reflexiones-sobre-la-critica-de-arte/
Por Ramón González Valle
30 de junio de 2016
Debemos comenzar desde el principio: la crítica de arte es una práctica en la cual existe la construcción de un argumento que analiza desde todos los ángulos posibles una obra, una exposición o el cuerpo de obra de un artista. Se trata de hablar del trabajo de un artista y sus alcances. Dentro de sus tareas también está cuestionar al sistema de artes tanto privado como público y sus interrelaciones, sus implicaciones políticas y el momento coyuntural según el contexto del que se trate.
La persona que ejerce la crítica ama el arte; es por ello que es alguien que ha estudiado el área, que constantemente se está informando y educando al respecto, conoce de su escena local, sabe quiénes son los artistas, grupos, colectivos, asociaciones civiles, espacios y eventos, pero también se entera de lo que se hace a nivel nacional e internacional.
Al elegir la temática de lo que se va a criticar, también entra el factor de lo irrazonable, tiene que ser algo que mueva al que esgrime la crítica en algún sentido, que sea importante para el que escribe, ya que lo visibiliza, lo registra para ser consultado después. Y al mismo tiempo debe ser objetiva en la medida de lo posible; es decir, tiene que nombrar las cualidades, las fallas y todos los tonos entre ambos, tratando de que sea por encima de los gustos personales.
Asimismo conlleva juicios de valor intrínsecos, ya que cualifica y califica. Pero es desde el conocimiento y la información que se realiza dicho juicio, ya que hay diferentes métodos que se emplean para el análisis de obra, los cuales se ajustan a cada manifestación artística. Por ejemplo, no se critica una pintura como si fuese una escultura, ya que incluso dentro de la pintura hay géneros: no se critica de igual manera una pintura abstracta que una figurativa.
También en la crítica entran otros factores, como el dónde se exhibe, la curaduría, la trayectoria del curador, la museografía, la trayectoria del museógrafo, el momento político, el contexto económico, si es un artista que cuenta con trayectoria o si es emergente, etc. Es decir, se pueden tomar en cuenta uno, todos o relacionar algunos de los factores del contexto o solamente centrarse en la obra en sí misma.
Por último, si algo debe ser -y hacer- la crítica es una invitación a las personas que la leen para que salgan de sus casas y vayan a los lugares de exhibición, de tal manera que puedan formar y emitir su propio juicio. No es una obligación estar de acuerdo con la crítica especializada, simplemente es un punto de inicio. La crítica siempre debe ser honesta, y aunque se equivoque, debe ser un error honesto.
Publicado originalmente el 30 de junio de 2016 en la revista SOMA:
http://yucatancultura.com/artes-visuales/reflexiones-sobre-la-critica-de-arte/
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2 mar 2017
Artes Visuales | Impasse
Artes Visuales | Impasse
Por Ramón González Valle.
Llegamos a un punto muerto, tenemos una escena estancada en sus usos y costumbres. A pesar de la renovación, en cierto sentido con la apertura de dos escuelas de arte las cuales en diez años no han podido solucionar el tener una infraestructura adecuada y una bienal nacional la cual se exhibe por costumbre en un lugar semiabandonado. No se modificó la estructura física, práctica, teórica, política para tener cabida a una escena de artes visuales. Hay esfuerzos encomiables individuales y colectivos, no hay que minimizarlos, y sí, hay cada vez más gente con una necesidad de aprender/aprehender arte. Pero al ir a lugares oficiales y ver lo exhibido, es fácil dilucidar que hay una simulación mediática de ser una capital cultural, la cual ni siquiera tiene un mercado autosustentable del arte, la mayoría de su propio bolsillo y por otros medios financia las exposiciones y creación de obra. Mérida no es referente a nivel nacional, menos mundial de exhibiciones de artes visuales, es más muchas exposiciones pasan sin pena ni gloria a nivel local. Si hay exposiciones de todas las calidades, pero por la conformación del sistema oficial no hay un registro adecuado, una buena promoción, la prensa no les da cabida a todas, es decir no se hace historia, se hace un anecdotario. Si no me equivoco, solo Frontground y el Macay procuran registrar lo acontecido en sus espacios, pero no son sitios que pertenezcan a algún nivel de gobierno.
Entonces tenemos una contradicción al haber gente con un entusiasmo honesto por el arte y un sistema que no reacciona a este interés más allá de la fachada. Se pueden presumir muchos datos de asistentes pero sin estar a la altura que se presume.
Los que rompen con este sistema de artes visuales optan por tomar Mérida como una base de operaciones y/o salir a otras latitudes. Aquí hay un impasse.
Mérida, Yucatán, México. Jueves, 2 de marzo de 2017.
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