19 jun 2013

Cultura | Artes Visuales | Disruptivo

Cultura | Artes Visuales | Disruptivo
Por Ramón González Valle
Mérida, Yucatán a 29 de marzo de 2013


El papel de un intelectual debe ser sumamente subversivo. Un programa cultural rectamente entendido es más subversivo que “sendero luminoso”, la inteligencia es más peligrosa que ese movimiento. Por eso la televisión comercial no le da cabida a la inteligencia. Porque es peligrosa”.
Marco Aurelio Denegri.


EL CONCEPTO DE CULTURA ES PROFUNDAMENTE REACCIONARIO. Es una manera de separar actividades semióticas (actividades de orientación en el mundo social y cósmico) en una serie de esferas, a las que son remitidos los hombres. Una vez que son aisladas, tales actividades son estandarizadas, instituidas potencial o realmente y capitalizadas por el modo de semiotización dominante; es decir, son escindidas de sus realidades políticas.”
Félix Guattari y Suely Rolnik.


La cultura en Yucatán está en un momento interesante ya que están surgiendo espacios para la misma; algunas personas sólo con ello se conforman y aplauden de manera exagerada, pero parece que no se han dado cuenta que tan sólo se ha dado el primer paso. Hay que cuestionar también la calidad de estos espacios, de lo mostrado allí y si en realidad funcionan como lugares para presentar arte o es tan solo un artificio para atraer gente. También habría que cuestionar y criticar a los artífices de las artes visuales. El simple hecho de que haya exposiciones no significa necesariamente un aporte sustancial a la cultura, significa que hay eventos. Y posiblemente lo único que sobreviva de tales eventos sea la invitación (en caso de haberla), por lo tanto falta documentación, aportes teóricos, difusión, edición de libros, catálogos, etcétera. Una posible solución para la realización de documentos, registros y crítica para las artes visuales consiste en utilizar el soporte y la difusión electrónica.


A pesar del surgimiento de “nuevos artistas” NO hay una explosión de creatividad. Se siguen presentando patrones culturales propios del siglo XIX, y los que rompen con estos patrones imitan los de otras latitudes. Son pálidas imitaciones, sin una reflexión profunda, cuando bien podrían surgir propuestas sincréticas incluyentes.


Al analizar las exposiciones de una manera elemental se evidencia la pobreza técnica en la mayoría de los casos ¿Por qué hay un desdén hacia la técnica? La técnica es una serie de lenguajes mediante los cuales sería más fácil a las personas aludidas expresar lo que quieren decir. La técnica se encuentra hasta en disciplinas no tradicionales como el Performance, Ready Made, etcétera.


Es importante e ineludible la revisión tanto de la planta académica como de los planes de estudio para las escuelas superiores de Artes Visuales en Mérida, ya que allí el descuido hacia los oficios es evidente, y por otro lado se les mal-forma a los estudiantes como diseñadores, siendo carreras de arte…


Hay una serie de códigos implícitos en cuanto al quehacer cultural en Yucatán: CALLAR las incorformidades, no cuestionar, ejercer nepotismo, vanagloriar cualquier esfuerzo sin importar el resultado, y así obtener las migajas llamadas, becas, apoyos estatales y tal vez exposiciones…


En un lugar donde el silencio es tácito, el simple hecho de decir lo obvio es subversivo ya que se rompe con el paradigma del silencio. Para encontrar las soluciones a las diversas problemáticas culturales primero se deben hablar, para reconocer su existencia. Pero por usos y costumbres locales no se habla de manera pública, siempre hay una doble moral presente, se sabe de su existencia pero se debe callar. Y por ende estas voces que tocan las fallas en cuanto a cultura deben ser ignoradas, descalificadas y atacadas. El construir una antítesis de lo expresado les resulta imposible, ya que si bien es incómodo, está basado en hechos contundentes.


En un artículo reciente Edgar Rodríguez Cimé destapa una carencia ontológica de la UADY, ya que no ofrece las Licenciaturas en Filosofía, Sociología y Ciencias Políticas.


Una universidad sin Filosofía es una universidad sin definición del Ser.



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Cultura | Artes Visuales | Ser Apolítico en un Entorno Político.

Cultura | Artes Visuales | Ser Apolítico en un Entorno Político.
Por Ramón González Valle
16 de marzo de 2013


“Hacer política es pasar de los sueños a las cosas, de lo abstracto a lo concreto. La política es el trabajo efectivo del pensamiento social, la política es la vida.”
Henri Barbusse


En la blanca Mérida-Yucatán los artistas comprometidos con su entorno y sin miedo a mostrar situaciones que incomoden al gobierno o a la sociedad, están en extinción, si no es que ya están extintos.


Vivimos en un entorno político bipartidista PRI-PAN, es común que los artistas se queden callados ante la incompetencia del Estado, o de uno de sus actores, en espera de ser favorecidos por el mismo, ya sea mediante exposiciones, apoyos, becas, etcétera. Las piezas generadas por estos seres apolíticos, son un producto terminado, clasificación apta para todo público, un producto pulido sin aristas que hieran alguna sensibilidad. Hay un escape y disociación de la realidad inmediata, nacional y mundial, una burbuja autorreferencial y autocomplaciente.


La cantidad de artistas que aumentó debido a la génesis de 2 escuelas de arte no significó un reflejo en la calidad de lo mostrado, ni en lo conceptual, ni en lo técnico.


Las exposiciones tanto en lugares oficiales, como no oficiales, coinciden en utilizar a los mismos artistas apolíticos, y en algunos casos las mismas piezas.


Es un sistema roto; esta sumisión por parte de la clase intelectual y artística no le reditúa en términos monetarios a sí misma. En Mérida no hay un mercado del arte, las becas y los apoyos son simbólicos, infiero que el dinero no es el interés de dicha clase intelectual, sino el estar en el aparador, bajo la luz efímera de la inauguración o compromisos hechos para obtener algo a cambio o tal vez sean usos y costumbres.


Si alguien siquiera cuestiona este sistema, la descalificación inmediata sin un argumento sólido, o si simpatizan con el cuestionamiento hay un miedo implícito a ser vetados por este sistema.


El emitir en una opinión propia es inconcebible para el artista apolítico. Pero el entorno es sumamente político a pesar de esta negación tácita de la comunidad intelectual, lamentablemente hay temas sociales de toda índole sin resolver; estos temas impostergables e ineludibles que atañen a la sociedad al parecer no son propios del círculo intelectual -“intelectual” mejor dicho- que se dedica a las artes visuales. 

Esta falta de compromiso social es una actitud cobarde ante la sociedad o simplemente irresponsabilidad e inconsciencia.


A las diferentes instancias gubernamentales encargadas de la Cultura, les es más sencillo “trabajo” de llenar con exposiciones, la mayoría de ellas mediocres, inocuas, apolíticas, banales, intrascendentes, derivativas; con las cuales pueden pregonar en informes oficiales que cumplieron con su labor de promover la cultura. No hay filtros de selección, el gobierno no tiene la arcaica necesidad de censurar, puesto que en realidad no hay nada censurable. Cuando en realidad estas autoridades en cuanto a cultura les falta mucho por hacer.


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Cultura | Artes Visuales | Razones para exponer

Cultura | Artes Visuales | Razones para exponer
Por Ramón González Valle
9 de junio de 2012.

Al empezar en las artes visuales la obra realizada por uno es mostrada regularmente en exposiciones colectivas, las cuales tienen un carácter introductorio, ya que la curaduría es inexistente o muy laxa... deseando exponer individualmente en el mejor de los casos. En algunos casos hay personas que solo buscan una exposición individual para poder cumplir los requisitos para las convocatorias (concursos y becas) y hacen exposiciones “al vapor” de pésima calidad. Regularmente las primeras exposiciones tanto colectivas como individuales son en lugares inadecuados, donde la prioridad de muchos de esos lugares no son las artes visuales, sino la función principal de tales espacios la constituye la actividad con fines lucrativos a partir de la venta de alimentos y bebidas. También en fiestas disfrazadas de eventos artísticos. Conforme uno va avanzando, se empieza a participar en exposiciones colectivas en donde uno ya sabe que hay un cuidado del discurso curatorial y museográfico, en lugares en donde ya hay un respeto a la obra de los que participan. Se empieza a borrar del currículo las primeras exposiciones por ser irrelevantes o de pésima calidad, tanto individuales como colectivas. Empiezan a planear las individuales como si toda la exposición fuese una pieza y en esta en su conjunto tendrá que existir la coherencia. Las razones para exponer cambian, ya no interesa tener el mínimo para participar en convocatorias, ni el fogueo de las de carácter colectivo. Se empieza a pensar en la obra de una manera contundente, el trabajo técnicamente tendrá que estar bien hecho, el contenido formal y desde el punto de vista conceptual tendrá que ser sólido, tendrá que respetar un discurso curatorial y museográfico, tendrá que presentarse en lugares adecuados y con un control absoluto desde la misma creación con todo lo que ello implica, embalaje, transportación, montaje, desmontaje, registro y documentación mediante catálogos y libros. Se piensa: ¿Qué tan necesario es exponer? Si sólo es una línea más en el currículo, si la inauguración sólo es un evento social-protocolario, si es más efectivo en cuanto a difusión de la obra los medios electrónicos. En mi caso se llega a la conclusión de que hay que exponer cuando uno tenga la necesidad de hacerlo, cuando haya motivos sólidos, cuando haya un beneficio personal o social a partir de ella. Uno empieza a pedir cosas básicas como el respeto a las piezas expuestas, respecto al tiempo pactado para exponerlas, también una documentación adecuada, un catálogo, además de las invitaciones en caso de no contar con ello declinar por autorespeto. No hay que exponer por exponer, ya que se vuelve mediocre, repetitivo, tampoco hay que repetir piezas en exposiciones, a menos que sea retrospectiva o itinerante entonces tendría sentido, cuando se expone muy seguido se estanca en la dinámica de trabajo, más aquí en Mérida donde nadie se atreve a criticar de manera objetiva, hay que hacer una pausa para reflexionar lo hecho. Y sobre todo ser autocrítico, seguir trabajando, y mejorar.

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Cultura | Artes Visuales | Madurar

Cultura | Artes Visuales | Madurar
Ramón González Valle
4 de junio de 2012

Creo que el Estado debe fortalecerse, estoy a favor de que funcione bien, que las instituciones subsanen las necesidades de la población, es decir, que el Estado trabaje a favor de la gente.

Madurar políticamente hablando desde una postura crítica es, entre otras cosas, el hecho de entender que el gobierno no es un “enemigo”, si acaso es incompetente y eso nos afecta; sin embargo un gobierno democrático contendrá una serie de instituciones e instrumentos que deberán servir para lograr muchos propósitos sociales, estos propósitos se activan y eventualmente se cumplirán gracias a la contribución material de todos los integrantes de la sociedad.

En cuanto a las Artes Visuales las instituciones gubernamentales administran y conducen: escuelas, espacios de exhibición, apoyos a los artistas, bienales y becas principalmente.

Debe haber una agenda de trabajo separada del quehacer político, es decir, actualmente cada gestión gubernamental no tiene la posibilidad de hacer proyectos que funcionen más allá de su tiempo, o de objetivos partidistas.

Nuestras principales instituciones culturales son: La SECAY (Secretaría de la Cultura y las Artes de Yucatán) y la Dirección de Cultura del Ayuntamiento de Mérida, ambas son las encargadas de administrar los recursos para las artes visuales, sin embargo hay que solicitarlos dentro de un estrecho margen de claridad que ofrecen. Lo ideal sería que para todos por igual hubiese convocatoria y la capacidad por parte de las instituciones oficiales de solución a tales proyectos; sabemos que no es así, y esto da pie a malas interpretaciones y a rumores de opacidad, de discrecionalidad, de preferencias partidistas y de objetivos clientelares en el manejo de los recursos que para ello disponen.

Tales dependencias oficiales para evitar estos rumores deben poner a disposición pública, de manera puntual y fácil acceso los recursos que estén destinados para ello. Emitir convocatorias con reglas claras y con transparencia; si existieran dudas de los criterios con los que se otorgan o niegan estos apoyos, establecer mecanismos para aclarar las posibles controversias. Aunque ya hay convocatorias públicas, carecen en gran medida de lo anteriormente señalado. Hacen falta más convocatorias.

Ambas dependencias deben dar el ejemplo y hacer públicos todos sus gastos y presupuesto, con fácil acceso a esta información y de manera legible. Esto les daría un prestigio ya que ninguna dependencia del país lo hace, las que lo hacen es de manera de difícil acceso y manejo en sus portales. Hace falta que sus sitios web sean amigables, con mejor contenido y diseño.

No hay una visión como actividad económica importante en cuanto a las Artes Visuales, hay que dejar de temer al tema de dinero, hay que crear un mercado del arte, los artistas deben vivir dignamente de su trabajo, el Estado y las galerías privadas deben invertir en obra artística, crear iniciativas y espacios en donde la gente local, de otras partes del país y extranjeros puedan adquirir obra, la cual debe ser de calidad, aquí es fundamental revisar el tema de las escuelas para tener calidad.

Por otro lado, hacen falta estímulos fiscales, en donde empresarios y gente con cierto poder adquisitivo pueda comprar obra artística deducible de impuestos; de la misma manera los artistas por pago de sus “servicios artísticos” tendrían que contar con un régimen fiscal con un mínimo de trámites burocráticos y sin la enorme carga impositiva (IVA, ISR y IETU). En lo personal creo que estaría bien que empresas locales hicieran lo mismo que la Fundación/Colección Jumex en Ecatepec.

No existe un departamento o área que se dedique a documentar las exposiciones y a editar un catálogo adecuado de las mismas. Mucho menos un Instituto de Investigaciones Estéticas que se dedique a recuperar el acervo histórico del estado, a teorizar sobre las artes, a fomentar la experimentación visual, a realizar planes educativos (inexistentes en cuanto a las artes visuales), que en conjunto con la SEP subsanen este atraso gigantesco que vivimos, así mismo se podrían aplicar estos planes en todos los niveles educativos, también Museos y Galerías.

Si no se le está prestando atención a la documentación e investigación estética, mucho menos está contemplado actualmente el asunto de la falta de un sistema editorial que se dedique a publicar el fruto de lo anteriormente expuesto en libros y revistas dedicadas a las Artes Visuales.

En Yucatán no hay ningún museo de gobierno dedicado exclusivamente a las Artes Visuales, siendo que deberían haber varios especializados o un museo magno con capacidad para ello. Los espacios que permiten la exhibición de las Artes Visuales propiedad del estado no poseen una línea curatorial definida. Debería haber separaciones en los espacios de exhibición, lugares para artistas de gran importancia a nivel internacional tanto nacionales como extranjeros a los cuales por invitación solamente se les permita exponer ahí, lugares para los que ya tienen cierta trayectoria que debería funcionar también por invitación y lugares para las personas que inician, estos funcionarían por convocatorias y mediante la presentación de proyectos.

Ambas dependencias deben implementar políticas ecológicas en cuanto a su manejo e infraestructura. Recordemos que también es cultura el cuidado del planeta.

En el caso infraestructura, someter la construcción de esta a concurso público internacional. Es momento de crecer.

Entiendo que la SECAY y la Dirección de Cultura del Ayuntamiento de Mérida ya cuenten con su personal; hace falta la profesionalización del mismo aparentemente en todos los niveles. En mi opinión, deberían darle cursos de actualización a la gente que se encuentra ahí, y también empezar aceptar a egresados tanto de la UADY (Universidad Autónoma de Yucatán), como de la ESAY (Escuela Superior de Artes de Yucatán) que bien se insertarían como curadores, museógrafos, investigadores o gestores culturales.

Ya existe el Festival de la Ciudad, habrá que trabajar en conjunto todos los niveles de gobierno para darle una mayor envergadura y sea relevante a nivel internacional. Dejar de lado las facciones partidistas y hacer verdadera política de Estado en materia de cultura. Es responsabilidad tanto del Municipio de Mérida como del gobierno Federal, del Estado, otros municipios, e iniciativa privada. Para hacer algo más sustancial es decir sumar esfuerzos.

Como acciones permanentes hacen falta talleres de producción continua gestionados, operados y administrados por el Gobierno. Talleres de gráfica, talleres/estudios de fotografía, Talleres de pintura, Talleres de escultura, etcétera, que operarían en casas de cultura y demás espacios culturales, en municipios en el interior del estado y en la capital del mismo. Los cuales deben funcionar todo el año y producir obra significativa. Teorizar acerca de su quehacer por lo menos. El Taller Experimental de Gráfica de Cuba es un ejemplo significativo de lo que planteo.

A los artistas les hace falta profesionalizarse, desde lo básico como llegar a tiempo a las citas, saber redactar documentos, tener una mejor manufactura en su obra, así como establecer un discurso personal y aceptar las críticas. No todo son abrazos y felicitaciones. Este aspecto creo que es fundamental, indudablemente se trata de lo más importante de todo lo aquí planteado. Hay que aceptar los señalamientos puntuales de problemas y dar una solución adecuada. Escuchar las voces discordantes y la crítica, entender que todo es perfectible y el negarse a cambiar es un estancamiento, no tomar las críticas a manera personal sobre todo si es que están dirigidas a una institución o a un trabajo realizado con dineros públicos. Las instituciones ya perdieron contacto con la gente, y deben recuperarlo.

Es momento de exigir los derechos que nos merecemos como ciudadanos, nos merecemos lo mejor, hay que trabajar para ello en conjunto con las instituciones gubernamentales o desde nuestra trinchera si es negada esa posibilidad.


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Cultura | Artes Visuales | Justificación de la Mediocridad

Cultura | Artes Visuales | Justificación de la Mediocridad
Por Ramón González Valle
23 de mayo de 2012

Estamos en un ambiente mediocre en Mérida y es momento de despertar.

Durante años he escuchado el discurso falaz de que los espacios de exhibición son sólo para los favorecidos del estado y que el gobierno no apoya a la juventud. En mi experiencia cuando he solicitado el espacio presentando un proyecto me ponen en lista de espera. Hay espacios que no dependen del gobierno, que bien podrían solicitar, ignoro la cantidad de solicitudes rechazadas en estos foros. También existe el arte urbano donde uno se apropia del espacio público. Así mismo uno se puede apropiar del espacio virtual (Internet). No hay excusas para no mostrar obras o ideas.

Creo que un artista visual de Academia, es decir que haya pasado por una educación Universitaria tiene la capacidad no sólo para generar, documentar y difundir su obra; también debe poder conceptualizar acerca de la misma y de su entorno político, cultural, social y hacer esto de manera oral y escrita.

Ahora establecido el punto de que hay personas capacitadas para teorizar por escrito y publicarlo ¿Por qué no lo hacen en su mayoría, en ningún sentido? Ni siquiera lo hacen sobre lo que les interesa, que sería su obra en primer lugar; incapaces de hacer un statement.

Hay contados casos de egresados, tanto de la ESAY (Escuela Superior de Artes de Yucatán), como de la UADY (Universidad Autónoma de Yucatán) que se limitan a su propia obra, me pregunto si una persona proveniente de Academia debiera tener una obligación tácita de hacer más, ya que ambas escuelas son de carácter público y reciben presupuesto que proviene de nuestros impuestos, es decir, involucrarse con su entorno ya sea haciendo cualquier de las siguiente cosas: Crítica, Ensayos, Curaduría, Museografía, Exposiciones, Cursos, Proyectos y emitir opiniones políticas y sociales.

Ahora, hay artistas con amplia trayectoria que provienen de Academia y también los hay autodidactas con currículo similar, que también debieran tener la capacidad de hacerlo desde otro punto de vista y tampoco lo hacen.

En lo personal yo no puedo quedarme callado ante ciertas situaciones, algunas más graves que otras. Agradezco que se unan opiniones a este foro ya que no es fácil tener una postura crítica ya que ello conlleva trabajo, tiempo, coherencia ética, recursos, responsabilidades, compromisos y ser estoico.

Al final del punto pareciera que solo algunos hablamos de manera pública acerca del entorno Cultural Yucateco de manera crítica. En inauguraciones he escuchado a miembros de la "Comunidad Artística" quejarse del entorno de las artes visuales y personalizando de una manera sórdida, con insultos y habladurías tanto a funcionarios como a miembros de la comunidad, pero no lo hacen público, bien pudieran hacerlo mediante sus propios blogs, en periódicos como en entrevistas si es que les dan cabida, etcétera. ¿A qué se debe esta actitud mediocre?

Sólo hay intentos de réplica en algunos casos cuando se les toca su pequeño nicho.

Todo el mundo es capaz de tener ideas, pero pocos tienen la capacidad de llevarlas a cabo, dedicarse al arte en cualquiera de sus tangentes es una idea, pero la capacidad para hacerlo es de pocos. Y les será más difícil si no tienen los principios y fundamentos teórico-prácticos que esto conlleva.

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