26 jul 2017

Texto de sala | Helymus: Exposición de juguetes personalizados

Helymus es el fruto del trabajo colectivo, en el cual hay retroalimentación constante por parte de los participantes. La temática y eje conceptual es partir del libro “El héroe de las mil caras” (1949) por Joseph Campbell, donde cada uno de los participantes en la presente muestra construyó un personaje, con diferentes puntos de inspiración y referencias, como plantea Nicolas Bourriaud, no se trata de hacer algo desde cero se trata de un proceso de post-producción, en el que se plantean cuestionamientos de que se puede hacer con lo ya hecho y lo ya dicho, insertase en momentos y temporalidades con una visión contemporánea desde un punto de vista y proceso del diseño actual.

A los munnys personalizados se les ha denominado con el nombre de art-toys (juguetes artísticos), pero estos a pesar de su carácter lúdico, son obras para la contemplación, en un momento donde la producción masiva es avasallante, el hacer lo contrario es un acto de resistencia, el apreciar el trabajo delicado artesanal, en este no hay la repetición fría de una serie de procesos industrializados, hoy en día son un área del diseño. La presente muestra son obras únicas y hay más de un mes trabajo en cada una de ellas.

La exposición está conformada por alumnos del cuarto semestre de la Licenciatura en Diseño y Comunicación Visual de la Universidad Mesoamericana de San Agustín (UMSA), guiados por el diseñador/artista/geek Christian Pacheco, el cual los ha conducido en gran parte del camino y pulido para que tengan un conocimiento práctico del diseño, ya que el resultado es fruto de un trabajo planeado con una meta específica; solo me queda felicitar de corazón a cada uno de los participantes en este proceso continuo en el que inician.

Ramón González Valle
21 de mayo de 2017

Exposición colectiva Helymus
Inaugurada el 21 de mayo en el  Museo de la Ciudad de Mérida 

Exposición | Más allá de la memoria: Peter Kim en el Centro Cultural la Cúpula

Más allá de la memoria: Peter Kim en el Centro Cultural la Cúpula
Por Ramón González Valle
4 de mayo de 2017

La temática de la exposición toca un tema ríspido, difícil, hasta cierto grado olvidado de la memoria colectiva yucateca: la inmigración coreana. En 1905 con la llegada del buque SS Ilford con 1033 coreanos a bordo, la migración forzada hoy en día es un tema que nos aqueja y no se supera, la de los migrantes causados por la guerra. Con más de un siglo de distancia se plantea la reflexión de los coreanos llegados a Yucatán, que venían en busca de una mejor vida, como suele suceder con los éxodos forzados, las promesas de una situación mejor no fueron cumplidas, ya que fueron esclavizados por los hacendados yucatecos, que en ese momento también subyugaban a la población local. En definitiva, un capítulo negro en la historia yucateca.

Por ello, es necesaria la visión de Peter Kim, un artista coreano en Mérida, dado su interés y relación personal con la temática (vive y trabaja en Nueva York), su visión externa, de extranjero, del que no es de aquí para evidenciar lo obvio, lo tabú, lo que se sabe pero no se dice y que llega a olvidarse con el paso del tiempo, silencioso.

El mantener en la conciencia colectiva lo acontecido es uno de los aportes de la exposición. La muestra es el resultado de una residencia de un mes en el Centro Cultural la Cúpula, del 20 de marzo al 20 de abril de 2017, donde toda la obra fue hecha ex profeso para la misma.
La exposición tiene el dibujo y la gráfica como base de la construcción del discurso visual, el cual empieza con una pieza volumétrica verde construida con hilos/líneas verdes en un marco de herrería artística. En la siguiente sala hay 14 dibujos a blanco y negro de carácter figurativo, en los cuales hay personas trabajando en el campo de henequén; a continuación vemos una transición del dibujo a la pintura y comienzan a aparecer colores: azul, amarillo, verde y rosa.
Hay una instalación de un péndulo (esfera de metal) sobre piedras de río perfectamente alineadas y confinadas en un cuadrado, esta pieza es una especie de testigo del paso del tiempo, como metrónomo, quieta hasta ser activada; dentro de ella hay una pieza circular de piedra, tal vez ahí se encuentra una metáfora de que a pesar de que ya cambió la situación de los inmigrantes, en realidad sigue igual.

En la siguiente sala hay una construcción escultórica roja, cuyo marco estructural es lineal y justo enfrente, hay una pintura, la obra principal, confrontándonos en una especie de paradoja con los colores de Yucatán: sumamente hermosos, paradisíacos, envidiables, donde el desembarco de los coreanos se enseña con esperanzas y anhelos de una vida mejor, lejos de la guerra. Por otro lado, una estampa antes del destino trágico que les aguardaba en estas tierras, dónde serían esclavizados y aún no habían superado el dejar su patria, se evidencia al observar los rostros de cada uno de los personajes.

En la totalidad del recorrido de la muestra vemos cómo se construye el cuerpo de obra presentado en “Más allá de la memoria”, un discurso visual mediante el dibujo, el cual se materializa en una tridimensionalidad a manera de escultura/instalación en las ultimas salas, donde la temática es fuerte y actual, la de la migración forzada; en este caso, hay una relación personal de Peter Kim con la migración coreana en Yucatán por su origen, la cual nos brinda una sensibilidad y una reflexión acerca de lo ocurrido, en especial después de la integración de los migrantes que se quedaron con la población local. Ciertamente Yucatán es un estado idílico, muy colorido, pero el artista parece decirnos que, al mismo tiempo, no lo es. 

Publicado originalmente en la revista SOMA el 4 de mayo de 2017:
http://yucatancultura.com/noticias/peter-kim-en-galeria-la-cupula/

Exposición | Grado Cero: Emilio Said en Lux Perpetua

Grado Cero: Emilio Said en Lux Perpetua
Por Ramón González Valle
12 de abril de 2017

Grado cero es una exposición dual albergada en la galería Lux Perpetua Art Centre en la cual convergen las visiones de dos artistas: Gabriel Ramírez y Emilio Said. La exposición tiene un montaje en el cual se entremezclan los cuerpos de obra recientes de ambos autores, hay una armonía fina, un balance entre ambos y un diálogo de visiones. La exposición se divide en dos temporalidades, la planteada en la planta baja la cual conlleva obras de formato mayor y la del primer piso, una sala para obras de pequeño formato.

En el cuerpo de obra mostrado por Emilio Said se muestra la construcción de un lenguaje visual en el cual los elementos de ilación entre sus piezas arquitectónicas -él llama a su serie arquitectura molecular-, son una estructuración con geometrismo, en los cuales hay referencias a la arquitectura, a la diagramación y al diseño, en la que se nota una evolución constante: los espacios vacíos, ritmos contenidos, planeados e improvisados.

Hay un oficio evidente en su manufactura, una maestría visual la cual me remitió a una pieza de free jazz, donde alguien que domina su lenguaje e instrumento improvisan sobre el espacio temporal, vaya, una temporalidad visual; en este caso, la pintura y collage. Esta improvisación es el punto nodal con Ramírez. Said nos lleva a reflexiones internas con abstracciones, un diálogo no condescendiente, el cual reta al espectador a ver, a observar y a detenerse en los espacios para fluir con las líneas hacia a una introspección. Hay una claridad visual, en la cual es observable cada elemento de cada obra. Es en estas especificidades que construye un conjunto, donde si bien cada obra puede ser autocontenida, al verlas juntas resulta evidente que son parte de un todo.

La obra tangencial en la exposición es la pintura al óleo Arquitectura Molecular II, en la cual hay abstracciones orgánicas, fragmentaciones amorfas, contenidas, mezcladas con manchas azules en el fondo que evocan en cierto sentido al papel de grabado amarillento, lo cual me sirve como punto de encuentro con los collages del primer piso, donde hay áreas limítrofes entre la gráfica y la pintura, no compitiendo, sino trabajando en conjunto.Justo enfrente hay una propuesta diferente para abordar la arquitectura (Estudio arquitectónico I-IV), las cuales también son pinturas al óleo, en las que la gama cromática ocupada en las piezas coincide (en cierto sentido) con Arquitectura Molecular II, en el sentido de una aplicación distinta de la forma, con volúmenes geométricos.

En Ensayo Arquitectónico, al ser el soporte de aluminio existe una exploración de los materiales y sus reacciones; esta pieza tiene a mi parecer tres momentos: la atracción por lo plateado, la tranquilidad de una especie de diagramación de “fondo”, que no lo es sólo por fines prácticos y los volúmenes lineales con espacios negativos, vacíos. Leica es otra joya de la exposición, ya que además de ser la única elaborada con pintura automotriz horneada sobre aluminio también es la única figurativa; sin embargo, se mantiene un manejo de la forma como diagramación, tiene un manejo lúdico de ello, con líneas azules con círculos de diferentes colores señalando una silueta, con lo cual crea una composición equilibrada.

Por último, mencionaré uno de los 4 collages sobre papel de algodón que se encuentran en la parte de arriba, Manual simplified, con una limpieza visual, un manejo de los espacios negativos en los cuales, si bien hay elementos reconocibles de nuestra cotidianidad, se deben ver como ritmos y elementos compositivos, marcando momentos visuales. No menciono a propósito todas las piezas para no “quemar” o “spoilear” la exposición, pues en la obra de Said vemos una exploración de los materiales con la seriedad que ello conlleva y una experimentación conceptual del lenguaje pictórico y gráfico.

Publicada originalmente en la revista SOMA el 12 de abril de 2017: 
http://yucatancultura.com/artes-visuales/grado-cero-emilio-said/

Exposición | Contemporal, una retrospectiva del arte yucateco del siglo XXI

Contemporal, una retrospectiva del arte yucateco del siglo XXI
Por Ramón González Valle
19 de octubre de 2016

Contemporal es una exposición a la cual es indispensable acudir, curada o comisariada por el maestro Alberto Arceo, la razón de ello es un archivo abierto de lo acontecido en Yucatán del 2000 al 2016, no están todos los actores, ni todos los proyectos,  ni todos los colectivos y  ni todas galerías, pero los que se encuentran en la exposición son proyectos enfocados en las artes visuales de diferentes envergaduras, es decir hubo una curaduría de contenido y como resultado es una muestra significativa del acontecer del arte en Yucatán en los últimos 16 años.

Un reclamo de porque no está un proyecto si y otro no me resultaría estéril, lo importante es que se sienta un precedente ya que es la primera que abarca esta temporalidad en Yucatán, la sustenta una investigación y en caso de haber una segunda exposición podrían incluirse los proyectos omitidos, así que si saben de alguno relevante o importante y tienen documentación de ello les recomendaría ponerse en contacto con el curador de la misma. La exposición es el resultado de la investigación del Maestro Alberto Arceo y seleccionado del Fondo Municipal para las Artes Visuales 2016, por lo regular cuando una exposición es curada por alguien cuya formación es Historia del Arte, hay un cuidado especial en decir las cosas de manera correcta en un sentido histórico, en este caso fue así. La exposición es un archivo abierto mezclado con obra. La museografía es de ágil la lectura de la misma a pesar de la cantidad de información, cada proyecto tiene su propio lugar y están distribuidos a lo largo de las tres salas.

Al final del recorrido se siente una parte didáctica implícita en el acomodo de las obras y del archivo, hay una línea de tiempo y material de consulta del cual uno puede darse cuenta de si suceden cosas en Yucatán, y coexisten proyectos de distintos alcances, con diferentes maneras de producir, una diversidad en cuanto a discursos, de accionar, de ocupar los espacios y algunos de ellos han traspasado fronteras. La muestra no es de arte contemporáneo, es de una temporalidad, una contemporaneidad de la escena yucateca, de los diferentes partícipes del arte que se encuentran en Yucatán y sus proyectos, de los alcances que han tenido a nivel local, nacional e internacional.

Es necesario el visitar en varias ocasiones para digerir la cantidad de información de la misma. Mi primer lectura es; No hay una escena consolidada, es una microescena centralizada la mayoría de sus proyectos en Mérida, y hay varios esfuerzos enfocados en las artes visuales. Hacen falta más proyectos expositivos respaldados con una investigación y revisión histórica elaborada por un experto en el área. Lo cual debería ser el común, que las exposiciones tengan a un curador responsable de la misma y no la excepción. El resultado de tener un curador es que hay una profesionalización de lo que se expone y se le eleva el nivel de lo mostrado.

Curador: Alberto Arceo Escalante

Duración: Del 7 de Octubre al 20 de diciembre.

Sede: Centro Cultural de Mérida Olimpo.

Publicada originalmente en la revista SOMA el 19 de octubre de 2016:
http://yucatancultura.com/artes-visuales/contemporal-una-retrospectiva-de-arte-yucateco-del-siglo-xxi/

Exposición | David Sierra y sus "Bisnes de la Guerra"

David Sierra y sus "Bisnes de la Guerra"
Por Ramón González Valle
14 de septiembre de 2016

En un momento donde la mayoría de los artistas locales se dedica a temáticas en las cuales hay una evasión de la realidad o temas triviales. Es significativo cuando un artista toca un tema que no es fácil de digerir o complaciente. David Sierra nos muestra una serie de obras cada una con una fuerza interior, pero que en conjunto nos llevan a reflexiones acerca de nuestra contemporaneidad y la relación de la guerra con los negocios, del libre mercado neoliberal que envenena todo… No son imágenes complacientes para decorar un espacio.

En México nos encontramos en guerra contra el narcotráfico desde el periodo de Felipe Calderón, obviamente los perdedores de esta guerra somos los civiles, los ganadores aquellos que hacen “bisnes”. A algunos les podemos poner nombre y apellido, otros son corporaciones anónimas con dueños que se ocultan tras el capital financiero y humano.
Sierra nos invita a pensar, nos muestra imágenes poderosas en un mundo de imágenes digitales desechables por el acelerado consumo cultural y la erosión acelerada de ideas por su sobreexposición, el arte objetual se vuelve documento histórico en nuestra contemporaneidad.

Es justamente eso el cuerpo de obra de Sierra, además de los valores artísticos intrínsecos y extrínsecos que posee, es un reflejo de una realidad la cual no es ajena, es propia por humanidad. Una lectura no digerida, hay que poner atención a cada una de las piezas de la exposición, a las cédulas con reflexiones y a todo en su conjunto.

Si bien la curaduría es correcta en el aspecto de elegir a David Sierra para exponer en el Macay puesto que es un artista con obra compleja y que no busca complacer, no es fácil de digerir, y tampoco puede ser ocupada como decoración de oficina. Contiene obras como el “Tirahule cash”, el cual es una talla en madera pintada, con hule, metal, plástico, cuero; o sus dibujos “Rostros selectos del facebook”, donde reutiliza papel o el mantel pintado con acrílico en una obra de la serie los “Bisnes de la Guerra”.

Hay collages bidimensionales y tridimensionales, jugando con estas dimensiones y mezclándolas. Las pinturas poseen estridencia en la paleta de colores. Hay una serie de rupturas de manera formal con lo que se produce en Yucatán, consigo mismo, y hay un desenfado lúdico en la experimentación.

En lo que falla la curaduría es al no hacer una selección de obra para el espacio, una de las consecuencias de ello es que hay momentos en donde hay demasiadas piezas, lo cual impide por su cercanía las unas con las otras el apreciar correctamente cada una de ellas; a veces las esculturas se interponen entre los cuadros que se encuentran en los muros, sin una razón en específico para esa decisión. Con menos cantidad de obra se hubiera podido dirigir/hacer un guión museográfico más agradable para el espectador.

Si bien hay un discurso contundente por el tipo de piezas, no se pudo lograr un posicionamiento claro por parte de la museografía para la organización de las mismas. En resumen el montaje es deficiente al no ocupar el espacio de manera correcta; es decir, se queda en algo intermedio, en la indefinición. Por último los invito a visitar la muestra, pues en términos profesionales, es significativo y necesario acudir al Macay a ver la obra de Sierra. Vale la vena verla y que hablemos acerca de ella.

Título de la exposición: Bisnes de la Guerra.

Artista: David Sierra.

Inauguración: 29 de julio de 2016 (tres meses de exhibición).

Sede: Museo Fernando García Ponce – MACAY (Pasaje de la Revolución entre 58 y 60. Centro, Mérida).

Publicado originalmente en la revista SOMA el 14 de septiembre de 2016:
http://yucatancultura.com/artes-visuales/david-sierra-y-los-bisnes-de-la-guerra/